Cinco preparados caseros con ortiga, ajo y cítricos para cuidar el jardín sin agroquímicos
Con la suba de temperaturas crecen los hongos y se multiplican los insectos y los ácaros. El INTA difundió una serie de recetas de elaboración sencilla a partir de ingredientes de cocina o de la huerta, útiles para prevenir y atacar las primeras etapas de las plagas en espacios domésticos.
Con la llegada de la primavera y el avance del verano, las huertas y los jardines familiares suelen quedar expuestos a dos tipos de amenazas que conviven en el calendario: los hongos, que se favorecen cuando coinciden el calor y la humedad típicos de los meses templados, y los insectos y ácaros, cuya población se dispara cuando el ambiente se vuelve más seco y aparecen más frutos disponibles para alimentarse. Para hacerles frente sin recurrir de manera sistemática a productos químicos, existen preparados de elaboración casera que el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) recomienda aplicar en espacios domésticos, según se desprende del material de divulgación difundido por ese organismo.
Qué cambia
La incorporación de estos macerados y purines implica un cambio en la lógica de manejo del jardín: en lugar de esperar a que la plaga se instale y atacar con agroquímicos, el foco se desplaza hacia la prevención y la intervención temprana. De acuerdo con la guía del INTA, estas recetas no están pensadas para reemplazar a los productos químicos cuando el ataque es severo, sino que funcionan bien como barrera previa y en los primeros estadios del problema, cuando la población todavía puede reducirse a niveles que no causen daño significativo.
A quién alcanza
El alcance de estas recomendaciones se dirige de manera específica a quienes llevan adelante huertas y jardines de escala doméstica, es decir, a familias y aficionados que buscan alternativas de bajo costo y de confección propia para cuidar sus plantas. En todos los casos, el INTA sugiere respetar tres condiciones básicas antes de preparar cualquier receta: utilizar siempre recipientes de plástico, vidrio o cerámica, dado que los metálicos pueden liberar elementos tóxicos para la planta; preparar los macerados en un lugar ventilado y sin luz solar directa; y colar bien el líquido antes de pulverizar, para evitar que los restos sólidos tapen la boquilla del rociador.
Desde cuándo: las cinco recetas recomendadas por el INTA
- Purín fermentado de ortiga: se prepara con un kilo de ortiga fresca, o entre 100 y 200 gramos si es seca, en diez litros de agua. Se deja fermentar a la sombra entre siete y doce días, revolviendo a diario hasta que desaparezcan las burbujas. Antes de aplicarlo, se diluye en la misma cantidad de agua. Controla pulgones y hongos y aporta nutrientes al suelo. El INTA recomienda manipular la ortiga con guantes.
- Macerado concentrado de ajo con alcohol: combina una cabeza entera de ajo licuada con medio litro de agua y medio litro de alcohol; se deja siete días en la heladera, se filtra y se diluyen 100 mililitros por litro de agua al momento de usar, con un poco de jabón blanco neutro como adherente. Actúa contra ácaros, pulgones, mosca blanca, orugas y hongos.
- Cáscara de naranja: se hierve la cáscara de una naranja en medio litro de agua durante diez minutos. El líquido resultante se aplica para controlar pulgones y cochinillas.
- Macerado de cebolla: se dejan reposar dos o tres cebollas medianas en agua hirviente durante hasta 48 horas. El preparado se utiliza contra pulgones y hongos.
- Infusión de ruda y salvia: se prepara en proporciones iguales, sin fermentación, y se aplica para el control de pulgones.
En todos los casos, el INTA recomienda aplicar las preparaciones preferentemente al atardecer o en horas de menor insolación, con el objetivo de reducir la evaporación rápida del producto sobre las hojas y de minimizar cualquier impacto sobre los insectos benéficos que también habitan el jardín. De esta forma, el organismo propone una batería de opciones que, combinadas con buenas prácticas de riego, poda y rotación de cultivos, permiten sostener huertas y jardines saludables a lo largo de toda la temporada sin recurrir de forma excluyente a los agroquímicos.
