Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Chacras de Coria, el pueblo mendocino que ya no se visita de paso: vino, cocina de autor y el latido electrónico de Cattáneo

A apenas quince kilómetros de la capital de Mendoza, el distrito de Luján de Cuyo se reinventó: hoteles boutique con Llaves Michelin, restaurantes de autor y la mística del Sunsetstrip conviven entre calles arboladas y la silueta de la cordillera.

Por Micaela VilteTurismo · · hace 3 d
Chacras de Coria, el pueblo mendocino que ya no se visita de paso: vino, cocina de autor y el latido electrónico de Cattáneo

Llego a Chacras de Coria y todavía me acuerdo de la primera vez que pasé por acá, hace ya unos cuantos años, camino a alguna bodega del sur. Era apenas una parada para estirar las piernas, tomar un café rápido y seguir ruta. Hoy, cuando bajo la ventanilla del auto, me encuentro con otro pueblo: uno que se banca solo, con calles arboladas, vista a la cordillera y una movida que ya nadie puede mirar en menos.

Porque la transformación fue grande y se nota a simple vista. En los últimos tres años, aproximadamente un tercio de los alrededor de 30 hoteles y lodges vitivinícolas del distrito abrió sus puertas, según datos de la dirección de Turismo de Luján de Cuyo. A eso se suman unos 40 restaurantes, bares y espacios nocturnos que completan un ecosistema que permite quedarse cuatro o cinco noches sin tener que manejar largas distancias.

Reconocimientos que pusieron a Chacras en el mapa

Lo que terminó de posicionar al destino fue el desembarco de la Guía Michelin. En 2026, dos establecimientos del pueblo se llevaron Llaves Michelin: Susana Balbo Winemaker's House y Lares de Chacras. Otros dos hoteles distinguidos por la misma guía, Awasi Mendoza y Chozos Resort, también funcionan dentro del departamento de Luján de Cuyo, lo que confirma que la zona se convirtió en una referencia obligada para los viajeros gastronómicos.

Dónde comer (y qué pedir) en Chacras

Si hay que elegir una mesa para no errarle, yo me quedo con Daukos, que abrió a principios de 2026 dentro del Hotel Boutique La María, sobre calle Darragueira 1551. Son apenas 44 cubiertos, así que conviene reservar con anticipación. La carta de vinos tiene 400 etiquetas y la cocina se anima de todo: pulpo, merluza negra, risotto de hongos y sushi de atún rojo. Si te copa la experiencia, los mismos dueños manejan Chirivia, en Potrerillos, un restaurante itinerante de diez pasos que funciona al lado del dique, a unos 57 kilómetros por la ruta nacional 7. Ahí, el plato imperdible es el risotto de hongos con aceite de oliva de la zona.

El visitante que ya no es el mismo

El perfil del turista que recalaba en Chacras también se diversificó. Rodolfo Benítez, director de Turismo de Luján de Cuyo, me cuenta que el visitante clásico tiene entre 30 y 65 años y llega desde Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa, con estadías promedio de dos a cuatro noches. Pero a ese público se le sumó, sobre todo desde 2023, un perfil más joven que llega atraído por los festivales de música electrónica.

El gran responsable de ese recambio es Hernán Cattáneo. Cada diciembre, su Sunsetstrip reúne a miles de personas desde distintos puntos del país y del exterior, lo que genera un pico de ocupación en hoteles y restaurantes de toda la zona. Esa movida arrastró también a un público interesado en gastronomía, vida nocturna y deportes outdoor, y completó el mosaico que hoy define a Chacras.

Consejo práctico para armar la escapada

  • Reservá hotel y restaurante con al menos 15 días de anticipación si pensás ir en diciembre, porque el Sunsetstrip llena todo.
  • Una estadía razonable para disfrutar el pueblo sin apurarte es de tres noches, con base en un lodge del centro para moverte caminando.
  • Si te copa el vino, arrancá la jornada con un brunch en un bar de la calle Darragueira y sumá una cata al atardecer en alguna bodega cercana.
  • No te pierdas la caminata al atardecer por las calles arboladas con la cordillera de fondo: es gratis y es lo que mejor resume al pueblo.

Antes de irte, dejame contarte mi consejo final: andá a Daukos, pedí el pulpo y un Malbec de la casa, y terminá la noche con un vermut mendocino en la barra del hotel. Después de eso, te vas a dar cuenta de que Chacras de Coria ya no es una parada: es un destino entero. Yo vuelvo cada vez que puedo, y siempre encuentro algo nuevo. ¿Te animás a sumarte?

MV

Te puede interesar