Bronce con aroma a revancha: Boca rompió el maleficio africano y volvió a poner a la Argentina en el podio
El Xeneize aplastó 93-62 al RSSB Tigers de Ruanda en Pekín, se colgó la medalla de tercer puesto en la Copa Intercontinental FIBA y cortó una sequía de cuatro años sin equipos argentinos entre los tres mejores.
Dicen que a la tercera es la vencida, pero a Boca le bastó con una para sacarse la espina. El Xeneize de Casalánguida destrozó 93-62 al RSSB Tigers de Ruanda en el duelo por el tercer puesto de la Copa Intercontinental FIBA y se colgó el bronce en su debut absoluto en el torneo. Una paliza con todas las letras, de esas que no dan pie a discusiones.
Monacchi fue el goleador de la tarde con 15 puntos, pero la verdadera exhibición la firmaron Lema y Cáffaro, que aportaron 12 cada uno como si fueran clones. Mientras el pibe Barreiro se despachó con 11 tantos, 8 rebotes y 7 asistencias para acumular 24 de valoración, la mejor del encuentro. Un monstruo silencioso en la pintura.
Dominio de principio a fin, sin respiro
La historia se escribió rápido. Primer cuarto, 26-18 arriba. Descanso, 52-29. La diferencia máxima llegó a los 35 puntos y el DT Casalánguida tuvo el lujo de darles minutos a los juveniles Finetti y Petri en el tramo final. 30 assists contra 12 del rival y un dominio absoluto en los rebotes: los números hablan solos.
El antecedente inmediato dolía: en semis, Boca se había quedado en las puertas tras caer 77-70 ante Rytas Vilnius, con ventaja hasta el último cuarto. Pero el básquet no perdona los titubeos, y los de la Ribera lo aprendieron rápido.
- Boca volvió a ubicar a un equipo argentino en el podio de la Intercontinental, algo que no pasaba desde el subcampeonato de Quimsa en 2021.
- La copa quedó en manos de NBA G League United, que le ganó 89-86 a Rytas Vilnius y se sacó la mufa de dos finales perdidas.
- Eric Dixon se llevó el MVP del torneo.
En lo que viene, Boca regresa al país con el bronce colgado del cuello y la certeza de que la BCL Américas no fue un pase gratis: sirvió para cruzarse con los mejores del planeta y volver con una medalla. La próxima parada ya es otra historia, pero esta alegría la vamos a guardar un rato. Federico Alderete, Deportes.
