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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Boca se trajo el bronce de China y dejó al básquet argentino con la sonrisa de vuelta

El equipo de Casalánguida aplastó 93-62 a los ruandeses de RSSB Tigers y se subió al podio en la Copa Intercontinental FIBA, con Scola aplaudiendo desde el vestuario y un título que quedó en manos del NBA G League United.

Por Federico AldereteDeportes · · hace 17 d
Boca se trajo el bronce de China y dejó al básquet argentino con la sonrisa de vuelta

Dicen que a la tercera es la vencida, pero esta vez la vencida fue Boca en su primera Intercontinental. El conjunto de Nicolás Casalánguida se plantó en China, le metió 93 a 62 a los ruandeses del RSSB Tigers y se colgó la medalla de bronce. No es un detalle menor: hacía cuatro años que un equipo argentino no aparecía entre los tres primeros de este torneo, desde el subcampeonato de Quimsa en 2021.

El trámite fue un paseo para el Xeneize. Dominó de punta a punta, sacó 31 puntos de diferencia y dejó en claro que la caída en semifinales frente al Rytas Vilnius, 77-70, había sido un accidente del camino y no el libreto. Los lituanos, de hecho, terminaron segundos: perdieron la final 89-86 contra el NBA G League United, que se sacó la espina de las dos definiciones anteriores y levantó por primera vez la Copa Intercontinental.

El camino del Xeneize en tierras chinas

  • Debut con victoria 88-78 sobre Beijing Royal Fighters, con Cáffaro como figura: 17 puntos y 10 rebotes.
  • Clasificación a semifinales asegurada por el triunfo del NBA G League United sobre el propio Beijing, sin necesidad de esperar el cierre del grupo.
  • Caída ajustada 79-74 ante el elenco de la liga de desarrollo de la NBA, después de haber estado 15 arriba. Terminó segundo en el Grupo B y debió cruzarse con Rytas.
  • Semifinal perdida 77-70 contra los lituanos, que terminó mandándolo a la final de consolación.
  • Bronce con una paliza 93-62 al RSSB Tigers y visita inesperada de Luis Scola en el vestuario.

Lo mejor del cierre no estuvo en el rectángulo de juego, sino en los pasillos. Luis Scola, de embajador del torneo a protagonista fuera de protocolo, se metió en el vestuario xeneize y les regaló a los pibes una charla que vale más que cualquier medalla. El campeón olímpico en Atenas 2004 se paró delante del plantel y soltó, con esa cuota de experiencia que solo dan los años: "A veces se gana y a veces se pierde, pero compitieron muy bien, que es lo importante. Felicitaciones".

El MVP del campeonato fue para Eric Dixon, del NBA G League United, mientras que en la final el máximo anotador fue Sean East II con 19 tantos. Datos que sirven para entender el nivel que Boca enfrentó y que, aun así, terminó sacando pecho con el tercer escalón del podio.

El balance que uno hace, en lo personal, es corto y directo: debut internacional, podium, y la sensación de que este grupo tiene crédito abierto. ¿Lo que viene? La Liga Nacional, que ya tiene a Boca como animador habitual, y la próxima ventana donde el básquet argentino seguirá tomando nota de lo que estos muchachos pueden dar cuando se los pone a prueba de verdad.

FA

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