Boca se queda sin delanteros y mira a la Reserva como si fuera una bolsa de emergencia
Bareiro pasa por el quirófano el martes y se pierde lo que resta del año; Aranda, tres meses afuera. El club cierra el mercado y apuesta por un pibe y un veterano de 36.
Porque a Boca no le alcanza con lesionarse cada dos semanas, ahora se le rompió el stock de atacantes en tiempo récord. Adam Bareiro, el nueve paraguayo que el hincha todavía no terminó de conocer, volverá a pasar por el quirófano el próximo martes y no jugará más en lo que resta del año. Sí, leyó bien: el año entero, afuera.
El delantero venía arrastrando una hernia lumbar desde marzo, cuando el cuerpo técnico y los médicos apostaron por un bloqueo para sacarlo rápido a la cancha. La jugada no salió: Bareiro intentó volver a entrenarse, el dolor le ganó la pulseada y los estudios dijeron basta. La decisión fue tajante, como tenía que ser: cirugía programada para el 1 de septiembre, a cargo del médico del club, Jorge Batista, y recuperación que recién concluiría en la pretemporada de 2027.
Una baja que arrastra otra
El último partido de Bareiro con la azul y oro fue el 9 de mayo, en La Bombonera, ante Huracán. Intentó una chilena en el área, cayó mal y a los 24 minutos ya estaba mirando el techo. Desde entonces, más de tres meses parado. El club, en todo ese tiempo, no movió el banco ni para un mediocampista. Recién ahora, con el golpe encima, decidió que no buscará un reemplazante en el mercado y que la salida pasa por la Reserva.
Para colmo, el panorama se oscurece con la lesión de Tomás Aranda, que se fracturó el peroné derecho en el entrenamiento del miércoles y estará fuera de las canchas por al menos tres meses. Dos golpes seguidos en la zona más sensible de cualquier equipo: el arco rival.
Bianco, la apuesta de la cantera
Ante el escenario, el cuerpo técnico optó por lo que tiene a mano: promover a Lautaro Bianco desde la Reserva. El mediocampista de Morón, que heredó la 10 cuando Aranda se rompió, se mueve con velocidad, gambeta y un remate desde afuera del área que ya ilusiona a más de uno. La apuesta es fuerte para un pibe que todavía no pisó la primera. Pero no queda otra: desde el entorno del club avisaron que no habrá salidas al mercado para esa posición.
El ataque: un veterano y las manos atadas
En el frente de ataque, la única incorporación del mercado fue Enner Valencia, un delantero ecuatoriano de 36 años que llega para cargar con todo el peso del gol. Con Bareiro afuera y Aranda en muletas, el experimento tiene más presión que certezas. Boca ya bajó la persiana del libro de pases: no se sumarán más refuerzos para cubrir el hueco que deja el paraguayo.
Lo que viene
- Martes 1 de septiembre: cirugía de hernia lumbar de Adam Bareiro, a cargo de Jorge Batista.
- Pretemporada 2027 como horizonte mínimo para el regreso del paraguayo.
- Tres meses de recuperación para Tomás Aranda, fracturado del peroné derecho.
- Lautaro Bianco, promovido desde la Reserva, entrenará con el plantel profesional mientras siga la doble baja.
- El mercado de pases ya cerró para Boca: no habrá reemplazos para la zona media.
- Enner Valencia, de 36 años, será el referente de área hasta fin de año.
