Boca arrancó la Intercontinental con el obligatorio: ganar y lamentarse por los yerros propios
El xeneize venció 88-78 a Beijing Royal Fighters en su estreno. Leo Lema debutó con 17 puntos y 9 rebotes, pero dejó una advertencia: los errores tácticos pueden pasar factura.
Arrancó la Intercontinental y Boca hizo lo que tenía que hacer: ganar. Ahora bien, ganar bien es otra cosa. El 88-78 sobre Beijing Royal Fighters en el debut deja al xeneize con la sonrisa a medias, porque hubo un primer tiempo para el aplauso y un segundo para el replanteo inmediato.
El protagonista de la noche fue Leo Lema, que se puso la azul y oro por primera vez en partido oficial y firmó una planilla que ya quisiera cualquiera: 17 puntos y 9 rebotes. No es mala manera de presentarse, sobre todo teniendo en cuenta que el pibe venía de varios días con la cabeza en la Selección y se subió al barco a último momento, directo al viaje a España para los amistosos previos.
La preparación Express y el tramo inicial que funcionó
El propio Lema reconoció que el equipo llegó con lo justo de entrenamiento. Tres jugadores sumaron tarde al grupo, entre ellos él, y los partidos de fogueo en Europa sirvieron más de laboratorio que de puesta a punto. Igual, en los primeros veinte minutos se vio lo que el cuerpo técnico de Nicolás Casalánguida había ensayado: ataques fluidos, cómodos, con la pelota en manos de los que saben.
Después del descanso, todo cambió. Beijing le metió presión a la línea de pases, incomodó las recepciones y empezó a correr la cancha como si se le acabara la vida en cada posesión. Ahí aparecieron las pérdidas que a Lema más le dolieron, las que considera que no se pueden repetir el próximo partido.
“Consideró que las equivocaciones se pagan rápidamente frente a adversarios con capacidad física y talento individual.”Leonardo Lema, alero de Boca
